jueves, 29 de septiembre de 2011

El amor es ciego y la locura siempre lo acompaña $; .

Una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades de los hombres.
El aburrimiento bostezaba, como siempre cuando la locura les propuso:
- ¡ Vamos a jugar al escondite !
La intriga levanto la ceja intrigada, mientras la curiosidad sin poder contenerse preguntaba:
- ¿ Al escondite ? ¿ y como es eso ? .
- Es un juego - explicó la locura - Yo cuento desde uno hasta un millón, con los ojos cerrados, mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar el primero de ustedes que encuentre ocupara mi lugar para continuar el juego.
El entusiasmo bailo, seguido por la euforia, la alegría dio tantos salto que termino por convencer a la duda, e incluso a la apatía a quien nunca la interesaba nada. Pero no todos quisieron participar.
La verdad prefirió no esconderse ¿Para que? Si al final siempre la encontraban
La soberbia opino que era un juego muy tonto - en el fondo lo que le fastidiaba era que la idea no hubiese sido suya - .
La cobardía prefirió no arriesgarse.
-uno, dos, tres ... - Comenzó a contar la locura. La primera en esconderse fue la pereza, que como siempre se dejo caer tras la primera piedra del camino, la fe subió al cuelo, la envidia se escondía tras la sombra del triunfo que con su propio esfuerzo llego a subir a la copa del árbol mas alto, la generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que encontraba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos.
¿Un lago cristalino? ideal para la belleza -pensaba- ¿La endija de un árbol? perfecto para la timidez ¿el vuelo de una mariposa? para la vuluoptosidad ¿una ráfaga de vento? magnifico para la libertad.
Así termino por ocultarse en un rallito de sol. El egoísmo, en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo, pero solo para el.
La mentira se escondio en el fondo de los océanos -mentira, en realidad se escondio detrás del arco iris)
La pasión y el deseo se fueron juntos al centro de los volcanes.
El olvido... olvide donde se escondió, pero eso no es lo mas importante.
Cuando la locura contaba 999.999, el amor aun no había encontrado sitio para esconderse, puesto se encontraba ocupado...hasta que diviso un rosal, y decidió esconderse entre sus rosas.
-¡Un millón!-grito la locura- y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la pereza a solo tres pasos de la piedra mas cercana, después escucho a la fe en el cielo discutiendo con Dios sobre la teología.
A la pasión y el deseo los sintió en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró ala envidia y así puedo deducir donde estaba el triunfo, al egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salio disparado de su escondite que resulto ser un nido de avispas.
De tanto caminar la locura sintió sed, al acercarse al lago descubrió a la belleza, con la duda resulto mas fácil aun, sin decidir aun de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos, al talento entre la hierba fresca, la angustia en una oscura cueva, a la mentira detrás del arco iris (mentira estaba en el fondo del océano) y hasta el olvido que ya había olvidado a que estaba jugando al escondite.
Pero el amor no aparecía por ningún sitio, la locura busco desesperada, detrás de cada árbol, en el fondo de las lagunas, debajo de las piedras, en la cima de las montañas. Se volvió loca buscando, cuando se iba a dar por vencida, vio un rosal y sonriendo tomo una horquilla y empezó a mover las ramas, de pronto se escucho un doloroso grito ¡ Las espinas habían dañado en los ojos al amor !
La locura no sabia como disculparse, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se juego al escondite, el amor es ciego y .. la locura siempre lo acompaña .

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